Actualmente, la audiencia se toma medio segundo para ver un texto y decidir si seguirá leyéndolo o no. En ese momento, cobra gran importancia el titular y la introducción.

Con las nuevas tecnologías, las redes sociales e Internet, el usuario se encuentra expuesto a diversas distracciones, lo que genera que el nivel de atención y retención de información sea cada vez más bajo.

Vivimos bajo la constante persuasión de la comunicación publicitaria, este punto, no permite que el público preste atención. Aquí, comenzamos a preguntarnos, qué es lo que debemos modificar para cautivar a la audiencia. La repuesta está en el texto, es decir, en la redacción y en la extensión del mensaje.

¿Cómo escribir un mensaje breve e interesante?

La  frase “menos es más” se aplica a la perfección en el mundo de la comunicación. Es importante marcar una acción dentro del texto, es decir, indicarle al público lo que “debe hacer”.

Para generar una buena comunicación en redes sociales, hay que garantizar que se utilicen la menor cantidad de palabras posibles, ya que en Internet, los usuarios suelen distraerse con facilidad.

¡Acudir siempre al beneficio básico!

El beneficio básico de un producto o servicio es un punto de partida importante, que puede ser usado como base en futuros copys de redes sociales.

Siempre se puede optar por acudir a un beneficio básico tangible o intangible. La elección de uno de ellos, dependerá del público objetivo de la marca.

4 Claves para triunfar redactando

Conocé al target: Antes de comenzar a escribir, es importante que definas el público objetivo de la marca. De esta manera, podés saber si el contenido será el adecuado para ellos.

Auténtico y creativo: No hay que inhibirse a la hora de redactar. Hay que dejarse llevar y confiar en la intuición. Lo diferente siempre es bienvenido.

Editá los textos: Lo mejor es dejar reposar los textos. De esta manera, podrás volver a leerlo y modificar fragmentos que consideres que no se adecúan a la idea principal.

Vamos a aprender de los errores: Hay que escribir mucho para aprender y lograr ser un gran redactor.