En una sociedad abatida por la cantidad de información que recepciona, se exige un mayor nivel de calidad, en la transmisión de contenidos, para quienes comunican y esto se refleja también en el ambiente visual de las marcas.

Los consumidores son muy exigentes y conscientes de la incidencia que el diseño de las marcas, tiene sobre ellos mismos. Por eso, es muy importante generar una buena identidad, que muestre y potencie los valores de marca. Dicho lenguaje corporativo, debe permitir desarrollar la identificación por parte de los usuarios y la diferenciación de la competencia.

La arquigrafía de las marcas

Es fundamental tener en cuenta que existe una relación entre la marca, el espacio y el producto. Una vez comprendido esto, comienza a entrar en juego la Arquigrafía.

Este tipo de comunicación visual, que aplica diversos elementos gráficos, se caracteriza por desarrollar la identidad de la marca en el interior de un espacio comercial. Esta técnica, tiene como objetivo lograr una relación entre el espacio y los productos, que posteriormente, acabará con una experiencia de compra impactante.

Elementos fundamentales de una buena identidad visual

Es importante conocer el espacio en donde se aplicará la Arquigrafía, debido a que a través del mismo, se potenciará la marca corporativa. Por otro lado, hay que tener en cuenta cómo es su identidad corporativa. En cada caso, dicha técnica debe adaptarse a cada tipo de marca y abstenerse a las características del entorno.

También hay que tener en cuenta la paleta de colores  utilizada por la empresa y los símbolos icónicos.

Todos y cada uno de estos componentes, forman parte de la identidad visual de la marca. Por lo que debe cuidarse hasta el más mínimo detalle, para lograr el reconocimiento por parte de los usuarios.